SOULERIA: Ser diferente

En situaciones de crisis tenemos que esforzarnos en ser diferente (ver anterior post). Si todas las estrategias de las compañías de un mismo sector tienden a ser similares, entonces nadie ganará dinero. Por lo tanto, más que trabajar para ser mejor, es recomendable esforzarse por ser diferente, y ser diferente es descubrir segmentos de mercados aún inexplorados.

Estas reflexiones debieron de llegar a la mente de Antonio Álvarez Vélez, conocido artísticamente como Pitingo, un cantaor de flamenco español. Pitingo, se ha apropiado de un oceano azul y está teniendo mucho éxito.

En vez de competir en el mismo segmento que el resto de músicos de flamenco, tratando de obtener una pequeña porción de un mercado existente (“océano rojo”), se ha buscado un “océano azul”, es decir, un mercado virgen que nadie haya tocado y que tenga el potencial de crecer. En los océanos rojos, la competencia pone las reglas; en los océanos azules, la competencia se vuelve irrelevante.

Gitano de ascendencia, aprendió el cante en familia, ya que él pertenece a una de las sagas de gran tradición cantaora, como los ‘Valencia’ y los ‘Carpio’. Pero en algún momento él decidió mezclar el flamenco con la música afroamericana el blues, rap y soul, que pudimos conocer en un disco del 2006, Pitingo con Habichuelas. Aquí mezclaba el quejío flamenco y el BLUES. También colaboró ese mismo año en un disco del rapero Haze y más tarde reinterpretó la Gwendolyne de Julio Iglesias con otra nueva versión de flamenco-soul.

Si en la música encuentas un oceano azul, encuentras el éxito

Pitingo se ha inventado el término SOULERIA, algo así como hacer soul a ritmo de bulerías. En su segundo disco, titulado así, SOULERIA, se ha acompañado del Coro de Gospel The Black Heritage Singers of New Orleans y un buen elenco de artistas de ambos estilos de música. El éxito le alcanzó. Entiendo que casi estaba asegurado, al ofrecer una insólita fusión entre pop, flamenco, soul y gospel que entremezcla temas tradicionales flamencos (trilla, granaína y fandango) y éxitos de Bob Marley,The Beatles, Police, Otis Redding, Ray Charles y Nirvana, entre otros.

Copiemos el caso de Pitingo para nuestras empresas. Las empresas de éxito serán las que utilizando la innovación decidan ser diferentes, ser únicas, no imitando, sino distinguiéndose a base de cambiar las reglas del juego.

OBAMA & CLINTON, JUNTOS SÍ PUEDEN

Leía hace unos días en “The War Room”, un magnífico blog sobre las elecciones norteamericanas, que por fin Obama se está acercando a los Clinton tras ver como van las encuestas.

La para mí equivocada estrategia de Obama de no contar con Hillary como número dos, empieza a generar muchas dudas en el bando demócrata y tal como comentan en The War Room, no es fruto del azar que en el momento más crítico de la campaña, los demócratas acudan a los Clinton (siempre ganan, ¿recuerdan?).

Obama se acerca a Bill, y Biden a Hillary. En el caso del candidato a vicepresidente además ha reconocido sin fisuras que Hillary Clinton era mejor candidata que él, que está tan cualificada o más que él para la vicepresidencia. También para ser la primera mujer presidenta.

¿Cómo pudo estar tan ciego Obama? Solo se consiguen victorias trabajando en equipo, con integrantes de diferentes ideologías y planteamientos, pero con objetivos comunes, que en este caso es recuperar el Gobierno.

¿Cómo ha podido rechazar tener cerca a la líder de la mitad de los demócratas? Con Hillary se consolidaría el voto de la base demócrata, aumentarían los votos de mujeres, blancos e hispanos. Además tuvo la oportunidad de ofrecer a los electores tener la primera mujer vicepresidente, un debate que se ha apropiado el partido conservador (se lo pusieron fácil).

Obama ha tenido que acercarse a Bill Clinton para iniciar una ofensiva juntos contra el equipo republicano, sobre todo para contrarrestar la fuerza de Palin frente al escaso interés que está despertando Biden como futuro vicepresidente demócrata.

Biden no acaba de encontrar su espacio y Obama está solo en sus intervenciones. McCain y Palin trabajan en equipo. Obama tiene que reaccionar y dejar de parecer una estrella que se apaga para bajar al terreno de juego que esperan los americanos, la economía, el paro, la vivienda, la educación, la sanidad. Irak no es prioritario ahora.

Espero que Obama pueda trabajar mejor con su segundo y quizás plantee un buen puesto a Hillary, aunque solo sea Asesora Presidencial. Si pueden hacer equipo con los Clinton, todos juntos creo que sí podrán, porque el pueblo norteamericano, en su mayoría, tienen la esperanza del cambio.

Empresas y familias en economía de guerra


En el mes de junio se publicó “El Barómetro de la Familia”, un análisis que pretendía saber no sólo cómo ven las familias la situación general de la economía española, sino cómo ven su propia situación y qué expectativas tienen en cuanto a su capacidad económica dentro de un año.

Lo interesante del estudio es valorar cómo sufren y cómo actúan las familias ante la desaceleración económica que estamos atravesando. Valorar cómo está afectando a las familias españolas la gran inflación en los precios de los alimentos o del precio de la gasolina, la subida de los tipos de interés de las hipotecas, la crisis inmobiliaria o la caída de la bolsa; porque los ingresos familiares no suben y tienen el riesgo de que algún miembro de la familia se quede en paro. Por tanto, ¿qué gastos están reduciendo para compensar la subida de la hipoteca, o el gasto de gasolina?

En esta situación, también los Bancos les interesa analizar si se podría transformar, tras la resolución de esta fase complicada, los patrones de ahorro de largo plazo de los españoles, muy centrados en inmuebles y en menor medida en fondos de inversión, de pensiones, seguros de ahorro, etc. Ahora mayoritariamente se han refugiado en depósitos bancarios a corto plazo, pero esta situación es transitoria y probablemente evolucionará a una mayor diversificación en el futuro.

Percepción de la crisis

Si tienes hipoteca, percibes una situación mayor de crisis, sintiendo que te afecta mucho la subida de la gasolina. Concretamente el 78% de los hipotecados tienen esa sensación, reduciéndose al 24% si los que contestan son aquellos que dicen que la subida de las hipotecas no les ha afectado nada.

Esa sensación también se traslada a la percepción de la situación económica. Si te afecta mucho la subida del Euribor, también tienes mayor sensación de crisis. Por tanto, el estudio parece describir sobre todo una crisis hipotecaria agravada por un escenario inflacionista en los productos básicos. Si finalmente se van ajustando los precios del petróleo y alimentos, así como el Euribor empieza a caer en los próximos trimestres, podríamos reconducir esta situación.

Por el momento da la impresión de haberse alcanzado el techo en los precios, aunque el paro está creciendo y la situación puede calificarse de preocupante para las empresas, ya que las familias están ya actuando reduciendo el consumo e inversión para ajustar más sus presupuestos. Todos conocemos ya las cifras de inversión en viviendas (prácticamente nulas) y de automóviles (en agosto la peor cifra en quince años).

Pero el estudio avanza en otras medidas que las familias están tomando para hacer frente a la crisis. Obviamente afecta de forma desigual a los españoles. Unos necesitan realizar pequeños ajustes y otros deben realizar importantes cambios en sus vidas. Por ejemplo, el análisis detalla que el 45% de los jóvenes (18-29 años) está considerando seriamente en buscar un trabajo para ayudar a sus padres a sostener la familia.

Un porcentaje cada vez más elevado de españoles está alterando su dieta, reduciendo por ejemplo la compra de carne y huevos. En otros sectores la reducción del gasto es una decisión tomada por un mayor número de familias. Por ejemplo, en menaje y muebles son ya un 40% de los españoles los que han decidido reducir gastos, y en ropa y complementos esta decisión ya la toman más de la mitad de los encuestados: el 51% admite estas restricciones.

No son pocos tampoco los que han reducido el gasto en productos culturales: el 38% admite haber restringido la compra de libros, música o películas de DVD. Por lo que se refiere al consumo en bares y salidas a restaurantes, uno de los sectores con más peso en la economía española, la crisis ha obligado a reducirlo al 52% de los españoles. También se está produciendo una reducción en la asistencia a espectáculos (cine, teatro, conciertos): un 42% ya se ha visto en tal tesitura. Un sector donde los españoles parece que están menos dispuestos a reducir gastos es en el de las comunicaciones: sólo el 28% haya reducido el gasto en telefonía, internet o televisión de pago.

Economía de guerra

Todos estos cambios, tanto de patrones de gasto o decisiones de inversión, incluso como cambios más estructurales y sociológicos, están teniendo y tendrán en los próximos trimestres un importante impacto en muchos sectores de actividad.

Las familias están entrando en una fase de lo que yo he querido denominar “Economía Familiar de guerra”, basándome en la Economía de Guerra que es la que se aplica en momentos de conflictos armados. Muchas familias están actuando intentando mantener el funcionamiento de su actividad económica indispensable, procurando su abastecimiento reduciendo gastos superfluos, desincentivando su consumo privado, favoreciendo el ahorro de energía, etc.

Lo anterior genera oportunidades. Inditex está manejándose mejor en esta situación que cadenas con ropa menos asequible. Las cifras demuestran que las familias han aumentado las ventas en supermercados de descuento (Aldi, Lidl, Día) frente a grandes hipermercados (Carrefour, Hipercor, etc.), aumentan las cifras de venta en Burguer King y Mc Donalds y los restaurantes más lujosos pierden clientes. El low cost en aviones y hoteles se impone. Las ventas de coches más baratos se incrementan relativamente frente a los más caros de comprar y mantener, etc., etc..

La Wikipedia nos explica que para muchos países no beligerantes y cercanos territorial o económicamente a una zona de conflicto armado, la economía de guerra siempre representa una oportunidad de crecimiento y desarrollo al poder incrementar sus exportaciones a los beligerantes. A veces la economía de guerra sustenta procesos de investigación y desarrollo tecnológico que mejoran la capacidad del país, sosteniéndose por algunos economistas que, en algunos casos, éste parece ser el origen real de algunos conflictos.

Como empresarios, podemos analizar por tanto la actual economía como de guerra. Si se hicieron bien los deberes, probablemente no solo evitemos que nos arrastre, sino que puede representar una magnífica oportunidad para un análisis riguroso de nuestra visión del negocio, de la redefinición de la estrategia empresarial, del desarrollo de nuevos productos y servicios, de la incorporación de nuevo talento, del desarrollo de equipos con pasión por conseguir nuevos retos, por visionar los éxitos y comprometerse para alcanzarlos.

Después de una economía de guerra, podemos encontrarnos con nuevos patrones sociológicos, de ahorro, de inversión, pero seguro que con una economía con mayores oportunidades de alcanzar la prosperidad. Trabajemos para conseguirlo.

DIME QUE MUSICA TE GUSTA Y TE DIRE COMO ERES

Los gustos musicales y el tipo de personalidad están estrechamente relacionados, señala un estudio de la Universidad Heriot Watt, Escocia.

En mi opinión, cuando seleccionas personal siempre debes pensar no solo en sus cualidades técnicas y experiencia, sino en una determinada personalidad. No todos los integrantes de un mismo equipo pueden ni deben tener las mismas cualidades (no todos van a ser delanteros o defensas), ya que el equilibrio siempre es la opción más acertada, por lo que considerando ambos factores, funciones y equipo en su totalidad, normalmente priorizo una determinada personalidad.

Casi siempre he optado por las entrevistas (al menos dos) para poder entrever esos rasgos distintivos. No obstante a partir de ahora voy a considerar seriamente tener en cuenta la investigación llevada a cabo por el profesor Adrian North de la Universidad Heriot-Watt, Escocia.
Su investigación señala que los gustos musicales y el tipo de personalidad están estrechamente relacionados, tras estudiar a más de 36.000 personas en todo el mundo.

“Una de las cosas más sorpresivas es la similitud entre los aficionados de la música clásica y heavy metal. Ambos son creativos y en paz consigo mismos, pero no son extrovertidos”, indicó el investigador. Resaltó que el público en general tiende a estereotipar a los aficionados del heavy metal como personalidades suicidas y depresivas que son un peligro para la sociedad, pero “Realmente son criaturas bien delicadas”, insistió.

Estos son los principales resultados del estudio:

BLUES: Alta autoestima, creativos, extrovertidos, dóciles y relajados
JAZZ: Alta autoestima, creativos, extrovertidos y relajados
SOUL: Alta autoestima, creativos, extrovertidos, dóciles, relajados
CLASICA: Alta autoestima, creativos, introvertidos y relajados
OPERA: Alta autoestima, creativos, dóciles
RAP: Alta autoestima, extrovertidos
COUNTRY & WESTERN: Muy trabajadores, extrovertidos
REGGAE: Alta autoestima, creativos, no muy trabajadores, dóciles, extrovertidos y relajados
DANCE Creativos, extrovertidos, no son dóciles
INDEPENDIENTE: Baja autoestima, creativos, no muy trabajadores, no son dóciles
ROCK/HEAVY METAL: Baja autoestima, creativos, no muy trabajadores, no son extrovertidos, dóciles, relajados
POP DE CARTELERA: Alta autoestima, no creativos, muy trabajadores, dóciles, extrovertidos, no son relajados

Mis amigos saben que suelo pasar toda mi jornada laboral escuchando Jazz, Blues o Soul, y me encanta la ópera. Ahora podeis saber como soy realmente …

PERSONAL BRANDING, GESTIONAR NUESTRA MARCA

¿Qué pasaría si cada profesional considerase su Trabajo como su Producto y su empresa, clientes, jefes y colegas como su mercado?

Hace unos cinco años tuve la oportunidad de asistir a unas sesiones con el profesor del IESE Luis Huete sobre gestión de clientes, pero Luis también nos ofreció algunas estrategias para nuestro progreso profesional y personal. Una de las teorías que más me gustaron fue su consejo de que necesitamos fomentar la mentalidad de que, en el trabajo, uno trabaja para sí mismo, para una empresa que es un proyecto de vida propio. En mi caso la empresa se llama RAFAEL ROMERO, S.A. (solo existe en mi imaginación) y actualmente está dando servicios en una Banca Privada así como en varias escuelas de negocios.

El profesor Luis Huete lo define muy bien en su libro Construye tu sueño: “Las personas que trabajan para sí mismas, fomentan el sentimiento cotidiano de eficacia a través de la proactividad y de un sentimiento de responsabilidad personal. Te aconsejo que sientas que eres tu propio empresario y que, hoy por hoy, la empresa en la que trabajas es tu propio cliente”.

El planteamiento de Huete parte de la necesaria conciación de que nosotros mismos hemos de motivarnos, formarnos o pensar en nuestra jubilación, evidentemente aprovechando todas las oportunidades que nuestro cliente nos ofrezca (nuestra empresa). Esta mentalidad puede suponer a corto plazo cambiar más de empresa (cliente), ya que es natural buscar los “mejores clientes” al que servir, pero peor sería tener una empresa llena de gente que está ahí porque no tiene otro sitio donde ir. ¿No creen?

La marca personal

Si avanzamos en la teoría de Huete, podemos considerar que si sentimos que tenemos nuestra propia empresa, tenemos nuestra propia “marca”. Y las marcas personales, al igual que las empresariales, deben de gestionarse, ya que es una herramienta muy poderosa para acceder a mayores beneficios (salario) y clientes satisfechos (las empresas donde trabajamos).

Sobre todo esto ha escrito Roberto Álvarez del Blanco, profesor de IE Business School en su libro Tú®, Marca Personal. “Tanto en las organizaciones como para las personas, la marca vive y se desarrolla en un contexto similar de influencias éticas, culturales y sociales. Cuando está bien gestionada, la marca personal suministra una evidencia visible de los activos individuales: experiencia, palmarés y capacidades que permiten demostrar el verdadero talento que la caracteriza.”

En el último boletín de Universia Wharton http://wharton.universia.net/ podemos leer una interesantísima entrevista que le han hecho, en la que se exponen sus ideas. También se puede encontrar mucha información en el primer y creo único blog sobre Personal Branding (Marca Propia) de Andrés Pérez Ortega, del que he tomado la imágen y la pregunta inicial de este artículo.

Os dejo unos extractos de la entrevista realizada al autor del libro citado:
Cada persona es una marca, representada por su nombre y aspecto, que tiene una serie de características asociadas como personalidad, intereses, actividades, amistades, familia, apariencia personal, activos, capacidades y profesión. La marca afectará a la percepción e influirá, por lo tanto, en todas sus relaciones. El agrado y respeto que una persona genere dependerá de su marca. A las personas les agrada disfrutar y estar vinculadas a otras caracterizadas y reconocidas como “buenas marcas”.

La marca personal es un cúmulo de todo lo que la persona ha forjado, está haciendo y realizará en el futuro. Toda actividad, incidente, presencia o interacción afectará a la marca. Por lo tanto, aunque la persona sea consciente o no, estará impactando a su marca en la trayectoria vital. La cuestión es si la marca está siendo gestionada activamente y se le permite evolucionar y si se manifiesta disciplina y consistencia en el tiempo. La respuesta es que se disfrutará de una interesante recompensa si se desarrolla una gestión activa y ejercitan algunas disciplinas que afecten positivamente a la marca.

Las personas más realizadas o destacadas son aquellas que construyen valor en sus marcas personales y luego lo difuminan, además de en su trabajo, en sus relaciones y en la sociedad.

El desarrollo de la marca

El desarrollo de la marca personal es un proceso que requiere tanto de cuestionamiento como de compromiso. La marca personal que no se cuestione o no se comprometa con un curso de acción, obviamente se dirige hacia ninguna parte. La destilación de identidad y de relaciones para reinventar la marca personal requiere actuar y luego reflexionar; conocerse a sí mismo; vivir las contradicciones; realizar grandes cambios por etapas; experimentar con nuevos papeles; encontrar las personas que sean lo que se pretende ser; reflexionar periódicamente y abrir ventanas de relación.

Construir la identidad de la marca personal implica imperativos estratégicos y tácticos que creen significado. Entre otros:

Paso 1: Otorgar frescura a la forma de pensar y de actuar. Buscar diferentes caminos. Tomar decisiones y aprender de sus resultados. Cada paso debe despejar el siguiente.

Paso 2: Dejar de buscar un único yo y enfocarse en cuál de los varios yo posibles se desean probar y potenciar. La reflexión es muy importante, aunque hay que evitar que se convierta en una barrera al cambio. Reflejar lo que se es, resulta menos importante que probar lo que realmente se quiere ser.

Paso 3: Permitir ciertas oscilaciones en el período de transición. Es preferible vivir las contradicciones que tomar una decisión prematura. El enriquecimiento de identidad implica cambios, dudas e incertidumbre. Siempre toma un tiempo pasar de lo viejo a lo nuevo.

Paso 4: Resistir la tentación de tomar la gran decisión que cambiará todo en un santiamén. Usar una estrategia de pequeños éxitos tempranos para liderar los cambios más profundos es más motivador y rentable que tratar de lograr el cambio de identidad a la primera.

Paso 5: Identificar proyectos que permitan implementar el nuevo estilo. Aprovechar las oportunidades para experimentar seriamente los valores, preferencias y singularidades.

Tipos de marcas personales

Existen tres tipos de marcas personales. Las comúnmente denominadas descuidadas de tendencias son las que símplemente ignoran las tendencias de la sociedad y se despiertan sorprendidas al ver que han dejado de ser relevantes para su grupo de referencia. Las respondedoras de tendencias, que analizan cuidadosamente las modas y su evolución, y adoptan una acción de respuesta para permanecer actualizadas y relevantes. Por último, las marcas personales que conducen tendencias y se anticipan a ellas porque participan activamente en la redefinición de la clase a la que pertenecen.

Las marcas personales descuidadas de tendencias son las que más abundan en la sociedad. Están representadas por personas muy arraigadas a sus principios y con escasa motivación para estar informadas sobre las tendencias sociales, culturales y tecnológicas. La marca personal se compromete y enfoca su propio modelo y sentimientos, con algún tipo de justificación, considerando que observar posibles cambios constituye una pérdida de recursos preciosos. Las marcas personales de este tipo necesitan asegurar que el incómodo crecimiento y cambio no producen comportamientos y actitudes que afecten a la calidad de las relaciones y experiencias con los de su grupo de interés.

También está quién identifica las tendencias pero cree que son irrelevantes. Otro grupo lo constituyen aquellas personas que desean identificar, evaluar y responder a las dinámicas del entorno pero que, simplemente, no son muy buenas en lograrlo. Estas marcas personales se caracterizan normalmente por un inadecuado sistema de sensibilidad externa, falta de orientación a su público de interés (target) e inflexibilidad de comportamiento. Muchas historias de desastres de marcas personales pueden escribirse con estas limitaciones.

¿Cómo diferenciar nuestra marca?

La diferenciación de la marca personal se usa para separar una marca de otra, para que sea simplemente mejor. Persigue una destrucción creativa, tanto si es por rendimiento personal como por la forma en que se hacen las cosas, que demuestra compromiso, innovación o calidad y que se distingue del resto atrayendo la atención de su grupo de interés. El atractivo que tiene la diferenciación es que se puede cambiar a través de una buena gestión. Es un factor controlable y que está bajo dominio personal. El famoso dicho que “las vacas sagradas producen mejores hamburguesas” evidencia que lo especial siempre resulta preferido. En caso contrario, se estaría en una situación de alto nivel de similitud o estandarización donde suele abundar la mediocridad.

Algunos diferenciadores personales que permiten alcanzar una fuerte ventaja competitiva se localizan desde la cortesía hasta el nivel profesional o el rendimiento insuperable. Al menos, habría seis características que logran diferenciación a través de las personas y que son:

· Competencia: poseer la capacidad y los conocimientos requeridos.
· Cortesía: ser amable, respetuoso y considerado.
· Credibilidad: alto nivel de precisión.
· Confianza: desarrollar las actividades con consistencia y confianza.
· Responsabilidad: responder ágilmente a los problemas que se plantean.
· Comunicación: esforzarse por comprender a los demás y comunicarse con ellos con claridad.

Cuando se busca la diferenciación, hay que poder demostrar esa singularidad y ésta se convierte en su tarjeta de presentación. Las personas suelen ser escépticas, por lo que es fundamental estar en condiciones de probar los argumentos que se esgriman. No basta ser mejor que otro. La gente tiene que percibir que es así. Por ello, toda señal o mensaje de la marca personal debe reflejar la diferencia.

¿Qué se puede hacer para que una nueva identidad no se quede anticuada?

Una marca personal diferenciada necesita garantizar una gestión activa en el tiempo y justificar los esfuerzos de construcción de marca. El anhelo de crecimiento continuo, a menudo, conduce a la trampa de “café para todos”, que a su vez desemboca en el fin de la diferenciación. Para evitar ese peligroso camino pueden considerarse las siguientes guías:

· Respetar la tradición. Recordar siempre qué fue lo que llevó a la marca personal al lugar donde está. Los errores y aprendizaje del pasado pueden suponer los éxitos del futuro.

· No unirse al coro. Robert Lutz, ex presidente de Chrysler, escribió la frase más inteligente al respecto: “Cuando todos lo hagan, usted no lo haga”. Ser diferente exige dejar de lado los convencionalismos.
· Mantenerse firme. Una vez que se sepa qué distingue realmente a la marca personal, refleje esa diferencia en todas las cosas que emprenda: desde las acciones hasta la comunicación. La solvencia es cuestión de temperamento.
· Cambiar a tiempo. Algunas veces hay que hacerlo, obligado por las circunstancias. La flexibilidad en estas coyunturas es la mejor virtud.

· No dormirse en los laureles. El entorno cambia y evoluciona permanentemente. Por lo tanto, es muy probable que lo que hoy diferencia necesite de ajuste. Nada es permanente, excepto el cambio.

¿Qué relación existe entre reputación y marca personal?

La reputación personal se refiere a cómo una persona es vista por los demás, lo que se dice o cree de ella. La buena reputación aumenta la credibilidad provocando la confianza de obtener aquello prometido y actúa como una magnífica tarjeta de presentación. Es, indudablemente, una significativa forma para construir capital. Atrae a otras personas (e instituciones) y conduce al respeto o la elevada consideración. Ello confiere una serie de ventajas y privilegios para la marca personal.

La reputación de la marca personal no demanda de determinados dones, actitud o capacidad especial. Demanda, por el contrario, hacer ciertas cosas verdaderamente simples en forma distinguida. Consiste en una cantidad mínima de prácticas que requieren, en primer lugar, comprometerse con las actitudes y comportamientos productores de la imagen de reputación deseada a largo plazo mediante hábitos diarios. Las investigaciones demuestran que son necesarios entre 21 y 30 días para que un nuevo comportamiento se convierta en hábito y, para lograrlo, la consistencia resulta esencial.

Debido a que tanto la credibilidad y reputación son dinámicas y frágiles por naturaleza, ambas se modifican en el tiempo y están en función de momentos. La reputación se construye teniendo en cuenta cinco pilares:

· Visibilidad. Independientemente de lo buena que sea la marca personal, la reputación real sólo surge con visibilidad.

· Peculiaridad. La reputación se construye cuando la marca personal ocupa una posición distintiva en la mente de los integrantes de su grupo de interés.

· Autenticidad. Las personas aprecian la autenticidad. Provoca emociones y no existe reputación que haya sido construida sin este componente emocional.

· Transparencia. La reputación sólida se desarrolla cuando es percibida como transparente en la conducta de sus actividades. Los observadores otorgan mayor reputación a quienes comunican apropiada y abundantemente sobre sí mismos.

· Coherencia. Las mejores marcas personales son consistentes, coherentes, equilibradas en sus acciones y comunicaciones; integran y orquestan sus iniciativas en el tiempo. Dialogan con su público objetivo, refuerzan su identidad, integran su comunicación, comunican mensajes armoniosos y consistentes con sus antecedentes y plataforma de reputación y miden los resultados sistemáticamente.

¿Hasta qué punto depende de factores externos contar con una marca sólida?

La planificación de la marca personal es un proceso intelectual, por naturaleza, es un trabajo mental. Requiere del pensamiento reflexivo para lo cual la creatividad y la visión son extremadamente necesarias. Habrá que decidir qué hacer, cómo y cuándo hacerlo para llenar el vacío que existe entre dónde estamos y a dónde queremos llegar (permitiendo que las cosas posibles sucedan, ya que de otra manera no ocurrirán). Aunque deba admitirse que el futuro rara vez se pueda predecir con exactitud, y los factores incontrolables afectaran aún a los mejores pronósticos, sin una planificación adecuada los acontecimientos se dejan al azar.