20 frases contra la crisis

Termina el verano y la tormenta de la crisis sigue amenazando en nuestro horizonte más cercano. No hay recetas mágicas, pero quizás no somos conscientes que como directivos tenemos la obligación de actuar frente a la incertidumbre, reflexionando y mejorando en las facetas claves que nos permitan alcanzar nuestros objetivos.

Necesitamos buenas dosis de coraje y determinación, pero si focalizamos nuestros esfuerzos en lo más importante y no lo más urgente, es seguro que saldremos mejor parados.

Aquí dejo 20 puntos que debemos vigilar para estar mejor preparados para la crisis, con 20 frases célebres seleccionadas por Alejandro Roca Soto y publicadas en Manager Business Magazine, nº 19, de marzo-abril de 2008 y también en: http://www.estoypreparadoparalacrisis.com/

1. Calidad Directiva “El hombre se descubre cuando se mide contra un obstáculo”, Antoine de Saint Exupery

2. Previsión y Cautela “Sólo cuando baje la marea, sabremos quién estaba nadando desnudo”, Warren Buffet

3. Entorno Voy a hacer un pronóstico: Puede pasar cualquier cosa”, Roy Atkinson

4. Estadísticas sectoriales Hay tres clases de mentiras: las mentiras, las malditas mentiras y las estadísticas”, Mark Twain

5. Reflexión “No podemos resolver problemas de la misma manera que cuando los creamos”, Albert Einstein

6. Análisis “Tengo seis honestos sirvientes (ellos me enseñaron todo lo que sé): Sus nombres son Qué, Por qué, Cuándo, Cómo, Dónde y Quién”, Rudyard Kipling

7. Planificación vs. Acción “La vida es lo que ocurre mientras estamos ocupados haciendo planes”, John Lennon

8. Caja “¿Ha oído eso de que no se puede vivir sin amor? pues el dinero es más importante”, Doctor House

9. Deuda “Si yo te debo una libra, tengo un problema; pero si te debo un millón, el problema es tuyo”, John Maynard Keynes

10. Datos “Es un error capital teorizar antes de poseer datos. Uno comienza a alterar los hechos para encajarlos en las teorías, en lugar de encajar las teorías en los hechos”, Sherlock Holmes

11. Equipo “No necesito amigos que cambian cuando yo cambio, y asienten cuando yo asiento. Mi sombra lo hace mucho mejor”, Plutarco

12. Aprendizaje “La Experiencia es un peine que te llega cuando te quedaste calvo”, Ringo Bonavena

13. Trabajo Duro “La diferencia entre trabajo y compromiso… Los huevos con bacon. La gallina colabora y el cerdo se compromete”

14. Reconocimiento “A veces sucede así en la vida: cuando son los caballos los que han trabajado, es el cochero el que recibe la propina”, Daphne du Maurier

15. Responsabilidad “Si quieres que algo sea hecho, nombra un responsable. Si quieres que algo se demore eternamente, nombra una comisión”, Napoleón

16. Confianza “Si no hay sentido de confianza en la organización, si las personas viven preocupadas por cubrirse las espaldas… la creatividad será una de las primeras víctimas”, Napoleón

17. Ejemplo “No hay cosa que más disfrute el soldado romano que ver a su oficial de mando comer abiertamente el mismo pan que él, o tenderse sobre un sencillo lecho de paja, o erigir una empalizada. Lo que admiran de un jefe es su disposición para compartir el peligro y las dificultades, más que su habilidad para conseguir honor y riqueza, y sienten más aprecio por los oficiales que son capaces de hacer esfuerzos junto a ellos que los que les permiten pasarlo bien”, Plutarco de Cayo Mario

18. Talento“Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero los hay que luchan toda la vida. Esos son los imprescindibles”, Bertolt Brecht

19. Comunicación “Nada viaja más rápido que la luz, excepto las malas noticias”, Douglas Adams

20. Austeridad “Cuida de los pequeños gastos; un pequeño agujero hunde un barco”, Benjamín Frankin

El poder del amor en las empresas

El amor lo conquista todo – Virgilio
Pronto será el día de San Valentín. Pensando en el poder del amor, que todo lo mueve, me ha parecido una buena excusa su próxima celebración para tratar el tema del amor en las empresas.
Creo que es un asunto destacable, porque estoy plenamente convencido que si queremos tener empresas exitosas, debemos conseguir el compromiso afectivo de nuestros empleados, debemos enamorarlos y mantener la relación. Si somos capaces de hacerlo, también seremos atractivos ante los clientes e inversores. El amor en las empresas debe ser considerado como estratégico.

¿Qué es el amor? Hay cientos de definiciones de amor, pero lo obvio es que es un concepto universal relacionado con la afinidad entre seres y habitualmente interpretado como un sentimiento. Uno que me gusta es el de Gottfried Leibniz :«Amar es encontrar en la felicidad de otro tu propia felicidad».

Si buscamos la felicidad de nuestros empleados y clientes, el éxito de nuestra compañía, su felicidad, estará mucho más cerca. Profundicemos un poco.

El consejero delegado de Microsoft exclamó en una convención ante empleados: “¡Amo esta compañía!” . Pero la realidad es que es difícil encontrar a empleados muy comprometidos, muy apasionados con lo que hacen, empleados que lleguen a enamorarse de su compañía. Cuesta conseguir un buen matrimonio laboral y cuando llega, el divorcio “contractual” puede aparecer en cualquier momento. Por este motivo debemos de enamorar a nuestros empleados y cuidar esta relación. (Te invito a leer también otro post anterior “Cuida tu matrimonio laboral” )

En el libro “La empresa sensual”, el autor Jesús Vega (ex director de recursos humanos del grupo inditex), se pregunta qué tiene Zara para que millones de personas salgan a la calle cada día con sus prendas? ¿Qué ofrece Google para que decenas de miles de personas respondan a un proceso de selección? ¿Cuál es el atractivo de Apple o Virgin? ¿por qué unas empresas son deseadas y otras resultan indiferentes para inversores, clientes o empleados?

Jesús habla de un nuevo poder, el de aquellas empresas que hacen valer su atractivo, que han sabido ser interesantes y parecerlo, a través de acciones muy diferentes, pero con un factor en común: el ejercicio de la seducción, como estrategia empresarial. Su éxito las avala. El libro muestra qué hace deseable a una compañía para enamorar a personas tan distintas como los empleados, los clientes o los grupos de inversión…

En estas empresas se experimentan sensaciones muy parecidas a las de una intensa relación amorosa. Son empresas dotadas de cualidades que les sirven para conectar con las personas y, posteriormente, obtener de ellas los objetivos que se marcan. Empresas que han sabido entender que, por encima de todo, clientes, empleados, accionistas y proveedores son personas. Y actúan en consecuencia.

Otros muchos consultores de dirección aconsejan a los directivos la búsqueda de una “seducción constante”, la búsqueda de las emociones y el amor en las empresas. Nos dan estos consejos:

Javier Fernández Aguado de MindValue comenta: “En una época en la que el talento es escaso, hay que seducir a los empleados, porque ahora hay dos modos de irse: el body scape (se van físicamente) y el brain scape (se quedan físicamente pero se van mentalmente). Y para enamorar, el directivo debe captar el corazón de la gente. Para que pase eso, la organización debe tener alma; es decir, espíritu, proyectos e ilusión compartida. Si no, sólo tendrá conjuntos de personas, no equipos. Hay que imbuir en la empresa esa energía unificadora de la persona y del espíritu. Por ejemplo, en La Caixa, incluso en su publicidad, se habla siempre del alma de La Caixa. Cuando el alma de la empresa se pierde, se queda sólo con un cadáver”.

Juan Carlos Cubeiro de Eurotalent: “Hay diferentes tipos de amor: el amor erótico, filial, el amor como ágape o compañerismo y el amor como manía y obsesión. Y en la empresa deben convivir el amor como ágape y el amor filial. El compromiso es amar lo que haces y el lugar en que estás. Talento es, de hecho, capacidad para el compromiso. Por ello, la ventaja competitiva basada en el amor consiste en el servicio tanto al cliente interno como al externo. Hoy por hoy, el amor es el protagonista en un mundo más tecnológico que nunca. Y los empleados que se van no es que sean infieles; es que la relación contractual ha cambiado. La obediencia sirve para muy poco. Al final, la fidelidad tiene que ver con el jefe”.

Jeffrey Pfeffer de Stanford: “Creo que la idea o el concepto de que el negocio debe estar libre de emociones y que el líder debe ser reservado y comedido ya no es cierta. ¡No tengas miedo a mostrar tus emociones, a mostrarte vulnerable, a admitir tus errores y a reconocer que no sabes todo! El líder debe ser auténtico y genuino. La clave está en una comprensión empática, de modo que uno se puede poner en su lugar y ver el mundo a través de sus ojos, y ser capaz de tener en cuenta todos sus sentimientos e intereses”.

José Aguilar de MindValue: “Cuando el directivo busca a alguien para una posición clave, siempre se busca ese flechazo, pero, tradicionalmente, con el paso del tiempo siempre se pasan los efectos de ese flechazo y, si se descuida la relación, ya no se mantiene esa tensión atractiva. Hoy ya no basta con ser simpático con ese empleado y regalarle flores en el noviazgo. Hay que seguir regalándole flores en el tiempo, porque hoy la ruptura profesional es más brutal y sencilla. Y éste es un paso que aún no han dado muchos directivos”.

Pilar Jericó:“El compromiso con la empresa es igual que el compromiso con una pareja, y se pasa siempre por tres fases: crecimiento, separación e infidelidad. Por ello, la clave es crecer juntos empleados y empresas. Se trata de un crecimiento compartido entre ambos. Y eso exige, primero, coherencia entre lo que dice y hace el directivo, porque ese compromiso se construye con hechos, no con palabras. Y segundo, que coincida lo que uno pide y lo que el otro le da. En el fondo, el compromiso es un baile en pareja entre empleado y empresa”.

Juan Rivera de Instituto de Liderazgo: “La clave para enamorar al empleado es construir futuros deseados compartidos. Lo que tenemos que hacer es construir conjuntamente nuestra empresa, nuestra futuro, nuestro proyecto común… Y hacerlo no por ser buenos, no sólo por atraer y mantener talento, sino como pieza clave de estrategia y competitividad. De eso va el liderazgo. Como siempre dice Steve Ballmer al hablar de Microsoft, se trata de crear proyectos que les apasionen, que les haga quedarse, que les piquen, y al hacerlo son más competitivos”.

Carlos Monserrate de Ray & Berndston: “En un primer momento se da el enamoramiento, porque hay algo de esa empresa que excita, que atrae, que me pone. Pero eso no es sostenible en el tiempo; no hay biología que lo aguante e incluso puede llevar a la crisis, a la infidelidad. Por eso, hay que construir relaciones a largo plazo y desarrollar proyectos comunes: entender las expectativas de las personas”.

José Ramón Pin del IESE: “Hoy en día nadie se enamora de la empresa sino del proyecto de la empresa. Por eso, hay que meter al empleado en proyectos que lo ilusionen y que le sirvan para aumentar su valor. Y segundo, establecer sistemas de recompensa y reconocimiento aceptables. Y todo parte del jefe, que debe hacer sentir valioso al empleado”.
José Manuel Casado de Accenture: “Hay cierta necesidad de reinventar la forma de enamorar a la gente en la empresa. Primero, hay que considerarla como capital, no recurso. Hay que conseguir el compromiso afectivo de ellos, que trabajen aquí porque quieren trabajar aquí. Para ello, el directivo debe saber generar confianza. Y hay que invertir la pirámide de Maslow, para que lo primero sea la autorrealización del empleado”.

Hay empresas que seducen, enamoran. Consiguen llegar al alma de las personas y las conquistan, a veces para siempre. No olvides que el cuidado de tus empleados es prioritario para alcanzar los mejores objetivos.

El Jazz y el liderazgo de empresas innovadoras

Inspirado y tomando referencias de un artículo de John S. Clarkeson, 1990. ¿Orquesta sinfónica o grupo de jazz?
Las empresas de este nuevo siglo dependen de su creatividad, de la capacidad de innovar, para sobrevivir. Para innovar, debemos de generar y estructurar una organización innovadora, ya que las empresas de éxito serán las que sean capaces de sobrepasar a sus competidores usando el cerebro (por la innovación) y no por sus músculos (por tamaño).

Una organización innovadora es la que crea un entorno que estimula y facilita la innovación, convirtiéndola en una auténtica “máquina” de continua generación creativa, pero ¿Qué clase de liderazgo necesitamos en este nuevo entorno?

La creatividad llega de los empleados especializados, de los profesionales, por lo que el mayor reto del líder es el de gestionar dichos equipos para conseguir los objetivos empresariales manejándose en un entorno cambiante.

El líder empresarial puede asemejarse al director de una orquesta, dirigiendo a un gran número de profesionales, de individuos de notable talento en su funciones especializadas.

El problema es que nadie le da la partitura al director de empresa y si la hubiera, asemejándola a una empresa muy normalizada, excesivamente burocratizada, no se permitiría el desarrollo de la creatividad. Todo su esfuerzo se focaliza en alcanzar metas de su especialidad a costa de otras funciones, de la empresa y del cliente.

Sin embargo, puede que el jazz aporte algunas lecciones, porque en el jazz, como en las nuevas organizaciones, la creatividad se basa en la colaboración, en el aprendizaje sobre la marcha, en la improvisación.

Liderar como en un grupo de jazz
El jazz se caracteriza por eludir la ejecución de las interpretaciones a partir de la lectura fiel de una partitura (sin que ello quiera sugerir que sus músicos no dominan el lenguaje musical): la base de la interpretación jazzística y, consecuentemente, del estilo, es la improvisación.

Improvisar significa que el intérprete recrea libremente el tema en cada ejecución del mismo sobre una determinada estructura armónica, ya sea en directo o en un estudio de grabación: la melodía es solo un pretexto para desarrollar una posible interpretación de la misma. En este sentido, la música de jazz se centra más en el intérprete que en el compositor.

En un grupo de jazz, el líder que sea capaz de fundir las distintas personalidades de sus integrantes, creará un único “instrumento” sumamente creativo.

Las organizaciones que pretendan sobrevivir, se esforzarán en parecerse más a un grupo de jazz que a una orquesta de música clásica. Disminuirán las barreras entre funciones y se trabajará más en equipos permanentes (Comités) de distintas especialidades valorando oportunidades de negocio con clientes. La información, abundante y actualizada, fluirá libremente entre todos los miembros de la organización.

El líder de la empresa, buscará el trabajo en equipo y la colaboración frente a la competencia. Las personas de talento se sentirán atraídas por la posibilidad de ver e influir en el conjunto del proceso, de aprender de otras personas entendidas y por la oportunidad de crear y crecer.

El líder no será el que tenga todas las ideas, ni el mayor experto en una especialidad. Será el que su visión pueda inspirar a los miembros del equipo a poner sus mejores cualidades al servicio de éste, aprovechando las diferencias para llegar a ideas nuevas. Serán capaces de convertir en líderes a los miembros de sus equipos. Crearán una organización creativa.