Actualmente unos 1.000 millones de personas en el mundo tienen más de 60 años, pero se espera se dupliquen hacia 2050, con 1 de cada 3 europeos mayor de 65 años. Un gran desafío para la sociedad, pero también un semillero de oportunidades.

Las oportunidades que surgen de cubrir las necesidades de la población mayor de 50 años es lo que se conoce como ‘economía plateada’, y se estima que en 2025 su contribución al PIB de la Unión Europea alcance un tercio del total, ofreciendo 88 millones de puestos de trabajo (el 38% del empleo de la Unión).

Tener la evidencia de que la población seguirá envejeciendo y con muchas necesidades que cubrir, con independencia del estado de la política, de la economía mundial o de otros factores, favorecerá la apuesta de empresas e inversores para asignar capital, así como de generación de nuevo empleo.

Muchos sectores se verán favorecidos, especialmente el de la salud, beneficiando a empresas de asistencia sanitaria, telemedicina, biotecnológicas, farmacéuticas, tecnológicas médicas, además de fabricantes y distribuidores de lentes de contacto y audífonos, entre otros.

Una vida más larga, más activa y de mayor calidad, impulsa al sector inmobilario a abarcar nuevos conceptos y estrategias distintivas, con viviendas adaptadas, más accesibles y cómodas. Y facilitará el desarrollo del ‘cohousing’, viviendas colaborativas para vivir nuestra última etapa de forma diferente, compartiendo servicios en edificios más eficientes, inteligentes y adaptados.

También es evidente que el número de personas que demandarán residencias de la tercera edad seguirá incrementándose. No podemos planear que nuestros hijos nos cuidarán, probablemente vivan lejos o su estilo de vida no lo favorecerá. Según el asesor inmobiliario CBRE, solo en España se necesitan 100.000 nuevas camas para alcanzar el número óptimo aconsejado por la Organización Mundial de la Salud, que serán 400.000 adicionales en 2050; otros mercados apuntan a la misma dirección.

Asimismo, un aumento del poder adquisitivo y más tiempo libre beneficia a otros muchos sectores, como, por ejemplo, el de belleza o el sector del ocio y turismo. Destaca también el aumento de animales de compañía en las nuevas generaciones de mayores, favoreciendo al sector de la alimentación animal, atención veterinaria y otros servicios y productos asociados.

Con respecto a nuestro dinero, vivir más obliga a revisar nuestros planes de ahorro e inversión, por lo que el sector de compañías aseguradoras, financieras y firmas de inversión deberán de cubrir una demanda creciente de servicios especializados en la gestión y planificación patrimonial.

Albert Einstein nos recordaba que en medio de la dificultad reside la oportunidad. No dudemos de que las transformaciones que viviremos seguirán ofreciendo nuevas y distintas alternativas para nuestro dinero y empleo.

Artículo publicado en el suplemento “Dinero y Empleo” del Diario Sur el 15 de septiembre de 2019

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