La historia nunca se repite, pero los seres humanos sí», reflexionaba Voltaire. En su obra ‘El deseo interminable’, el filósofo y ensayista José Antonio Marina nos invita a considerar cómo los cambios tecnológicos, económicos y sociales son variaciones de unos «guiones emocionales» inmutables.
En lugar de obsesionarnos con anticipar y comprender los grandes cambios que el futuro nos depara, ¿por qué no reflexionamos sobre lo que nunca cambia? Esta es la propuesta de Morgan Housel en su libro ‘Lo que nunca cambia en un mundo cambiante’. Housel nos invita a explorar qué aspectos de la vida y del mundo mantienen su esencia inalterable, incluso en un contexto de transformación constante.
Housel nos recuerda que la historia nos ofrece lecciones perdurables, verdades universales que no están afectadas por el azar o las circunstancias. Estas lecciones nos ayudan a entender mejor el comportamiento humano y cómo este influye en nuestras decisiones.
El libro proporciona 23 lecciones atemporales para nuestra vida personal y financiera. Destaca la importancia de la paciencia y la humildad, la necesidad de adaptarse a los cambios y aprender de los errores y la importancia de gestionar nuestras expectativas para cambiar nuestro enfoque sobre el futuro. También nos invita a aceptar la incertidumbre como una constante en nuestras vidas y a disfrutar del viaje tanto como del destino.
Un capítulo destacado es aquel que nos ayuda a entender que el progreso requiere que el optimismo y el pesimismo puedan coexistir. Saber cómo encontrar un equilibrio entre ambos siempre ha sido y siempre será una de las habilidades más importantes en la vida.
Según Housel, el mejor plan financiero es ahorrar como un pesimista e invertir como un optimista. Esta estrategia combina la convicción de que las cosas mejorarán con la realidad de que el camino hacia el futuro estará lleno de contratiempos, decepciones, sorpresas y desconciertos. Pero, a pesar de todo, siempre se acaba progresando.
«No hay nada nuevo bajo el sol», nos recuerda el Libro del Eclesiastés. En un mundo en constante cambio, es importante recordar que hay cosas que nunca cambian.
Artículo publicado en diario Sur, el 13 de mayo de 2024

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